Metodología Transformacional · IP de Maya Schmid
Absolutamente. The L.E.A.P. Advantage™ opera desde Ingeniería de Cultura Pro-ROI: la transformación se mide en velocidad de ejecución, tasa de retención de talento, reducción de fricción y adopción del cambio. Los clientes de Maya documentan incrementos del 25-30% en tasas de adopción del cambio organizacional. Antes de comenzar, se establecen indicadores de baseline para medir el delta real.
Los coaches tradicionales trabajan en el síntoma: comunicación, productividad, motivación. Maya trabaja en el sistema operativo: el estado desde el que el líder decide bajo presión. No es desarrollo personal es arquitectura organizacional. La intervención afecta la cadena completa: desde cómo el CEO decide hasta cómo esas decisiones se ejecutan (o no) en cada nivel de la organización.
Los primeros cambios observables en criterio decisional y dinámica del equipo aparecen en las primeras semanas. Los impactos medibles en métricas de ejecución y alineación se consolidan en 90 a 180 días, dependiendo del punto de partida. The L.E.A.P. Advantage™ no es un quick fix es una reconfiguración estructural con resultados que se sostienen.
Puede ser individual o grupal con el Top Leadership Team que reporta directamente al CEO, con un máximo de 25 personas por grupo. Si el equipo es mayor, se divide en grupos de partes iguales. El 90% se realiza de forma remota sin embargo, puede iniciarse de manera presencial si el contexto lo requiere. Etapa I: 30–60 días. Etapas II y III: un mes cada una. Check-in de autosustentabilidad a los 30 días de concluir.
El programa se estructura según el alcance de cada organización puede ser individual con el líder senior, grupal con el Top Leadership Team, modular por etapas o el proceso completo. Por eso no hay un precio fijo: lo que determina la inversión es el diagnóstico. El Diagnóstico Estratégico Gratuito de 30 minutos es el primer paso ahí definimos juntos qué tiene sentido para tu equipo y tu momento organizacional.
Trabajo con el equipo hasta que los resultados ocurran. La única condición: compromiso real del equipo. Si hay compromiso, hay resultados. Si no los hay, seguimos.
Con una conversación estratégica de 30 minutos sin costo. En esa sesión, Maya realiza un diagnóstico preliminar de la brecha entre el estado actual y el potencial de impacto. Si hay fit genuino, se diseña una propuesta de intervención a medida. Maya lo dirá directamente si no hay fit su metodología funciona solo cuando el líder está listo para hacer el trabajo real.
Es metodología propietaria, construida desde 25 años dentro del problema — no desde un marco teórico adaptado después. Surgió en 2024, con tres etapas progresivas y ROI documentado.
Probablemente trabajaron el síntoma, no el sistema. El coaching tradicional cambia comportamientos. The L.E.A.P. Advantage™ cambia el estado interno desde el que se decide. Si lo primero no funcionó, es una señal de que faltaba lo segundo.
El método no cambia el contexto sí. Lo que se ajusta es el diagnóstico inicial: quién impulsa, quién frena, quién decide realmente en tu industria específica. La arquitectura es la misma; el mapa es tuyo.
No es lo mismo, pero ambos se benefician. Un equipo sano acelera con claridad. Un equipo en conflicto necesita primero reconocer el patrón de control, de miedo, de supervivencia antes de acelerar cualquier cosa.
Un peer group te da perspectiva de otros líderes. The L.E.A.P. Advantage™ interviene tu propio sistema de liderazgo — el tuyo y el de tu equipo directo. Son complementarios, no sustitutos.
Con el mismo estándar que exigirías tú: lo que se comparte en una conversación individual, se queda ahí. Lo que se comparte con el CEO o la Junta son patrones y resultados — nunca contenido textual de una conversación privada.
Los hallazgos individuales quedan entre cada líder y yo. Lo que se reporta arriba son avances del sistema en conjunto — no expedientes de cada persona.
Sí, y te lo recomiendo. Podemos coordinar una conversación privada con referencias específicas a tu industria o tamaño de organización antes de que decidas.
Se revisa caso por caso antes de confirmar un proyecto, precisamente para evitar cualquier conflicto de interés. Si es una preocupación, es de las primeras cosas que resolvemos en el Diagnóstico.
El programa es 100% virtual — la modalidad presencial solo se negocia bajo request, según el impacto en tiempo y costo. Para personas individuales, cada sesión dura 2 horas. Para empresas y organizaciones, el formato es tipo workshop grupal; la estructura exacta de sesiones se define al momento de la contratación. Etapa I toma 30–60 días, Etapas II y III un mes cada una — con check-in de autosustentabilidad a los 30 días de concluir.
Sí — de hecho es parte de mi experiencia real: lideré equipos cross-cultural en LATAM y Europa (ingleses, irlandeses, españoles, latinoamericanos) durante 25 años. Las zonas horarias se resuelven; la alineación cultural es lo que realmente importa.
Se aborda directamente, no se ignora. La falta de compromiso de un líder suele ser información valiosa por sí misma — parte del diagnóstico, no un obstáculo para descartar.
Sí — es el punto de partida obligatorio, no opcional. El Diagnóstico Estratégico Gratuito de 30 minutos existe exactamente para esto: decidir con información, no con fe.
La intervención estratégica se facilita en español e inglés. También hablo y entiendo francés, alemán y suizo-alemán, pero el trabajo de fondo — donde cada palabra pesa — lo entrego en los dos idiomas donde puedo garantizar precisión total.
Sí. Hay un check-in de autosustentabilidad a los 30 días de concluir el proceso, para confirmar que el sistema se sostiene solo sin depender de mi presencia constante.
Al inicio establecemos conjuntamente objetivos claros para el programa — con revisiones a los 6, 9 y 12 meses. No los defino yo sola; se construyen entre ambas partes desde el diagnóstico. El resultado final se ve en el ROI: empoderar al equipo y desbloquear su máximo potencial tiene un impacto documentado de 40–50% en desempeño, +34% en retención de talento y +22% en productividad. A partir de ahí, cada compañía tiene sus propios objetivos según su diagnóstico particular.
Sí. Tengo casos documentados en multinacionales, instituciones educativas y organizaciones residenciales — con desafío, proceso e impacto medido. Podemos revisar el más relevante para tu contexto en el Diagnóstico.
Los primeros indicadores son visibles desde el mes 1. No es una transformación de un día — pero tampoco es algo que tarda años en notarse.
Con ambos. El programa está diseñado para el Top Leadership Team completo que reporta al CEO, porque el sistema no cambia si solo cambia una persona.
Es para líderes dispuestos a ser coacheables. Que están abiertos a ser mentoreados, a confrontar su realidad tal como es, no como creen que es, y a comprometerse consigo mismos para evolucionar. Ese compromiso interno es la única condición real de entrada.
No es para quien busca un diagnóstico sin acción, o validación en lugar de confrontación. Si no hay apertura a mirarse de frente y a cambiar, no hay metodología que funcione, ni esta ni ninguna otra. Yo no puedo hacer nada si esa disposición no está presente.
No, y la respuesta es un rotundo no. Esto no es para todo el mundo. Tiene que haber match de valores, match de objetivos, deseo genuino de crecer y, sobre todo, el compromiso de cada uno de los integrantes para llevarlo a su máximo potencial. Sin eso, ninguna metodología funciona.
No nos enfocamos en quienes se resisten; seguimos adelante con quienes sí están evolucionando. Ahí es donde se revela el liderazgo real: ante la incertidumbre y los obstáculos, la actitud de cada quien queda expuesta con claridad. No hace falta esperar meses para verlo; el cambio de actitud se nota rápido.
Y lo que suele pasar es que quienes se resisten al inicio (por miedo, por lo que sea) terminan queriendo entrar al proceso ellos mismos cuando ven los cambios inmediatos en sus compañeros. El grupo completo no necesita moverse al unísono para que el sistema funcione.
Se ajusta el diagnóstico; no se detiene el proceso. Un cambio de liderazgo a mitad de camino es información; a veces confirma exactamente por qué el sistema necesitaba intervención.
Directamente, en la primera sesión. La resistencia abierta es más fácil de trabajar que la resistencia silenciosa; al menos ya sabemos con qué estamos lidiando. Si después de eso decide no continuar, también es una decisión válida.
Sí. El sistema está diseñado para operar bajo presión real, no en condiciones ideales. De hecho, una crisis a mitad de proceso suele ser donde más se nota el cambio. Pero si se necesita pausar, se pausa; el proceso se retoma sin perder lo ya construido.
Por eso existe el check-in de autosustentabilidad a los 30 días: para detectar justo eso a tiempo. Si aparecen señales de regresión, se interviene puntualmente; no se necesita reiniciar todo el programa.
No es un curso que se suma a la agenda; es un sistema que se aplica en la agenda que ya tienes. Lo que se trabaja en cada sesión se practica de inmediato, en las mismas decisiones y conversaciones que ya estás teniendo esta semana. No hay una fase de implementación aparte: el aprendizaje y la ejecución ocurren al mismo tiempo.
No cierro el proceso solo porque se acabó el calendario. Si veo compromiso genuino con la evolución de ese líder, añado una o dos sesiones adicionales hasta lograr el objetivo. El programa tiene una estructura clara, pero el resultado (que el líder llegue a esa certeza) no se sacrifica por cumplir un cronograma.
La inversión se define según el alcance: tamaño del equipo, número de etapas y modalidad. No hay un precio único porque no hay dos sistemas de liderazgo iguales. Se cotiza después del Diagnóstico Estratégico, cuando ya sabemos qué se necesita resolver.
Sí. El programa se cotiza por grupo de hasta 25 personas del Top Leadership Team. Si el equipo es mayor, se divide en grupos y el costo se ajusta a esa estructura, no al revés.
El coaching tradicional se mide en satisfacción. Esto se mide en negocio: retención de talento, velocidad de ejecución y adopción del cambio. Los clientes documentan incrementos del 25–30% en adopción: números, no percepciones.
El compromiso es con el proceso, no con promesas genéricas. Por eso empezamos con un Diagnóstico gratuito: ahí se establece el baseline y lo que es realista esperar, antes de que exista cualquier compromiso económico.
Depende de quién contrata. Si es la organización, se factura a la organización. Si es a título personal, se factura a la persona. Ambas modalidades son posibles; se define desde el inicio de la conversación, no después.
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El impuesto invisible que paga una organización cuando su líder no puede decidir.
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